Aso. Farola del mar

Hacemos running y aconsejamos como empezar

La meta de los 5 kilómetros

5 kilómetros, esa es la meta que muchas personas se marcan cuando comienzan en el running, quizá porque no es una distancia demasiado larga ni tampoco corta, pero no todo el mundo cuando empieza puede llegar a conseguir hacer esa distancia y repetirla dos días después, por ejemplo.

Por ello, vamos a hablaros acerca de cómo conseguir en muy poco tiempo poder llegar a esa distancia e ir mejorando vuestro desempeño como corredores, aunque ya sabéis, siempre debe haber fuerza de voluntad y constancia, algo muy necesario cuando el cuerpo no está acostumbrado.

La meta de los 5 kilómetros

Cómo llegar a cumplir la meta de los 5 kilómetros

Los entrenamientos deben ser progresivos, especialmente si no se está acostumbrado a correr o no se tiene el fondo físico necesario. Si es tu caso, te recomendamos comenzar con largas caminatas a tu paso, pero poco a poco ir aumentando la velocidad.

El objetivo es ir adquiriendo una mayor capacidad aeróbica, mejorando la resistencia y la respiración, algo que os resultará de gran ayuda cuando comencéis a correr. Esto es algo que podréis realizar cada día durante unos 30 o 45 minutos. En poco tiempo notaréis la mejora y podréis pasar al siguiente paso.

Durante la segunda semana se programan tres salidas por semana, lo más lógico es lunes, miércoles y viernes, alternando salida con descanso, pero en ese día de descanso se usará para las caminatas y seguir mejorando la capacidad aeróbica.

La tercera semana se puede comenzar a hacer combinaciones, es decir, los días que se salga a correr se irá a trote ligero pero intercalando pequeños sprints de unos 10 segundos, varios minutos de reposo a trote ligero y volver a esprintar durante otros 10 segundos. Con una serie de 6 sprints será suficiente.

La cuarta semana se puede aumentar el tiempo de carrera, realizando también los sprints y sin olvidarse que los días de descanso hay que realizar largas caminatas a velocidades diferentes.

Cuando llega la quinta semana se debe apretar un poco más y la distancia a correr y a caminar los días de descanso será superior. Asimismo las series de sprints se aumentarán hasta llegar a las 10, recuperando unos minutos entre una y otra y sin forzar demasiado.

Cuando llega la sexta semana se habrá aumentado notablemente la resistencia aeróbica y ya se estará preparado para la meta de los 5 kilómetros, algo que podréis hacer tranquilamente en menos de una hora.

Pero recuerda que esto no queda ahí, si realmente te gusta correr y te sienta bien… ¿por qué no probar una distancia más larga? Todo es posible con un buen entrenamiento y mucha voluntad, pero siempre con una curva de dificultad adaptada a nosotros, con lo que ir acostumbrando a nuestro cuerpo siempre a ir un poco más allá. ¿Te atreves?